Este conocido refrán utilizado por los antiguos agricultores ayudaba a predecir como iban a ser los siguientes meses a partir de la meteorología. Un año que empezaba nevando, en el mundo rural era sinónimo de excelentes cosechas.

No es este el caso del olivar que debido a la histórica nevada producida por Filomena, borrasca que nos acompañó en la segunda semana del nuevo año, ha traído consigo importantes daños y perdidas de producción en la campaña 2020.

En relación a la producción en la zona de Castilla la Mancha se estiman perdidas de un 30% de fruto acompañadas de unos resultados bajos en la calidad del aceite de oliva. En nuestra zona la variedad más dañada por la perdida de producción y calidad ha sido la variedad Cornicabra, variedad autóctona de los Montes de Toledo, de la cual se estaba obteniendo un exquisito aceite de oliva hasta la llegada de Filomena.

Filomena nos dejo estampas muy bonitas y vistosas, pero también de olivos partidos y desastres en el sector ganadero. Pero realmente el problema grave han sido las heladas que nos acompañaron en los días posteriores a la nieve. Dichas heladas produjeron destrozos en todo tipo de plantaciones, parte se están dejando ver ahora y otros se verán en la próxima campaña.

En nuestros olivares únicamente sufrimos daños en la masa foliar ya que la recogida del fruto finalizó el 29 de diciembre, pero actualmente podemos ver olivos jóvenes que necesitan ser cortados desde el suelo ya que su tronco se ha congelado, y olivos tradicionales e intensivos con hojas amarillentas y todo el renuevo helado.

En los próximos años notaremos una notable bajada en la producción ya que no solo hemos perdido parte de nuestros olivos que por una parte a olivos grandes no les venía nada mal…, pero todo el brote producido durante el año se ha perdido a consecuencia de la helada, ¿Dónde tendremos la floración que nos dará los frutos para la campaña 2021? Desde nuestro punto de vista este es el mayor problema.

Esto acompañado de los años de sequía que los olivos vienen pasando, los bajos precios y las escasas producciones que hemos tenido en años anteriores comprometen mucho al sector oleícola que a la espera está de conocer que tipo de ayuda recibirá por estos daños (que no sean a partir de seguros) y que solución nos darán para aguantar los años posteriores.

Olivar Nevado
Olivar Filomena